El café, consumido por aproximadamente el 70% de la población mundial, contiene más de 2000 sustancias bioactivas. El café contribuye hasta un 40% de la ingesta total de polifenoles en una dieta promedio. La relación entre el café y la longevidad es consistente en diferentes poblaciones y géneros, destacando su potencial protector en la vejez. Se ha observado que el consumo de café está relacionado con beneficios en diversas condiciones de salud, como diabetes y cáncer. El café puede influir en la salud y el envejecimiento al afectar mecanismos biológicos clave, observándose que el café activa vías metabólicas clave, como AMPK y sirtuinas (enzimas proteicas que modifican a otras proteínas de manera que consiguen disminuir el estrés oxidativo de las células y ayudan a su supervivencia en condiciones adversas), que están relacionadas con el envejecimiento celular. La capacidad del café para mejorar la salud y el bienestar en la vejez sugiere que puede ser un factor importante en la longevidad.
Aquí os quiero dejar 20 datos relevantes:
- Estudios epidemiológicos indican que el consumo regular de café puede reducir la mortalidad en un 15%.
- La ingesta óptima de café para beneficios en la longevidad se sitúa entre 2 y 3 tazas diarias.
- El riesgo de muerte se asocia inversamente con el consumo de café, con un ratio de riesgo entre 0.78 y 0.94.
- La variabilidad genética influye en la respuesta individual al café, afectando su metabolismo y efectos en la salud.
- El consumo regular de café está inversamente relacionado con enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y obesidad.
- La ingesta moderada de café (2-3 tazas) muestra un beneficio máximo en la reducción de la mortalidad cardiovascular.
- La relación entre el consumo de café y la mortalidad sigue una curva en forma de J, con beneficios modestos.
- El café se asocia con una disminución del riesgo de muerte por enfermedades respiratorias, que causaron 364,000 muertes en Europa en 2019.
- La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer clasifica el café como «no clasificable» en cuanto a su carcinogenicidad. Existen asociaciones inversas entre el consumo de café y la mortalidad por ciertos tipos de cáncer, como el cáncer de hígado y colorrectal. Sin embargo, algunos estudios no encuentran asociación entre el café y el cáncer de pulmón, gástrico o de mama. En general, el consumo de café se relaciona con una menor mortalidad por cáncer en diversas cohortes.
- Un estudio con más de 13000 personas mostró que un mayor consumo de café se relaciona con una edad biológica más joven. La ingesta de café puede mejorar el rendimiento cognitivo y la atención en adultos mayores, especialmente en condiciones de fatiga mental.
- El consumo regular de café se asocia con un menor riesgo de desarrollar demencia y Alzheimer, con un efecto máximo a 2-3 tazas diarias.
- La ingesta de café reduce el riesgo de depresión en un 25% y se relaciona con una menor incidencia de suicidio.
La relación entre el consumo de café y la calidad del sueño en ancianos es contradictoria, con algunos estudios sugiriendo beneficios. - El café puede ayudar a prevenir la pérdida de visión y cataratas, mostrando una asociación positiva con la salud ocular.
- La ingesta moderada de café se asocia con una reducción en la sarcopenia y una mejor salud ósea en la población mayor.
- El consumo de café puede reducir el daño del ADN, con una disminución del 27% en rupturas de cadenas de ADN en hombres sanos. Estudios observacionales sugieren que 2-3 tazas diarias de café están asociadas con telómeros más largos en mujeres.
- La ingesta regular de café se relaciona con una disminución de la inflamación, evidenciada por una reducción del 61% en el riesgo de enfermedades inflamatorias.
- El café puede mejorar la regulación metabólica, disminuyendo los niveles de triglicéridos y asociándose con un menor riesgo de síndrome metabólico.
- El consumo de café se asocia con una reducción del estrés oxidativo, aunque los resultados sobre su efecto antioxidante son inconsistentes.
- Se ha observado que el café preserva funciones musculares, cardiovasculares, mentales e inmunológicas en personas mayores.
- La variabilidad en los beneficios del café se debe a factores como la genética y la metodología de los estudios.
Se necesitan más investigaciones para definir dosis óptimas y posibles efectos secundarios del café en individuos mayores. El café puede ayudar a reducir la inestabilidad genética y la inflamación, contribuyendo a un envejecimiento más saludable. La identificación de compuestos en el café podría abrir oportunidades para desarrollar nuevos tratamientos anti-envejecimiento.
¿Nos tomamos un café?